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LAS ACTUALES ESTRATEGIAS DE REDUCCIÓN DE COSTOS DE LAS FARMACIAS
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| Anexo B. b /11/9/99 |
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El fraude, el abuso y el derroche eran las condiciones que mejor
describían las causas de los altos costos de los programas de beneficios
farmacéuticos antes de 1985. El fraude se eliminó casi por completo
cuando en 1985 comenzaron a funcionar en los Estados Unidos los sistemas
de computadora en tiempo real en los puntos de venta. Hasta ese momento,
las pérdidas alcanzaban el 20% de los gastos totales. La capacidad de
interceptar las prescripciones fraudulentas antes su entrega era la clave
para lograr esta gran reducción en el costo. Este tipo de ahorro no ha
podido concretarse en los países de América del Sur debido a la ausencia
de estos sistemas en el punto de venta.
Después de eliminar el problema
del fraude y para reducir los altos costos, se realizaron más avances en
Estados Unidos gracias a la capacidad de detectar otras situaciones
inadecuadas antes de entregar el medicamento en el punto de venta. Esta
capacidad permitió reducir en gran medida el abuso y el derroche. A
comienzos de la década de 1990, además de emplear los límites
programados para reducir la utilización excesiva por parte de miembros
elegibles de planes de beneficio, se comenzaron a usar otras estrategias
para influir en la reducción de los costos. Se calcula que el gasto
innecesario causado por el abuso y el derroche puede llegar a ser entre
20% y 25 %.
Una vez resueltos exitosamente
los problemas causados por el abuso, el fraude y el derroche, los planes
de beneficios farmacéuticos añadieron entonces otro posible ahorro a la
lista de objetivos. El administrador de beneficios evalúa entonces la
posibilidad de sustituir los medicamentos más costosos por medicamentos
equivalentes pero menos costosos. En general, los medicamentos de marca
son mucho más costosos que los medicamentos genéricos. Los estudios
realizados revelan que es razonable emplear un costo promedio de $35 por
prescripción de medicamento de marca y de $8 en el caso de medicamentos
genéricos cuando se desea evaluar el efecto que tendrá el empleo de
medicamentos genéricos.
A continuación hallará una
lista de las estrategias y controles más comunes empleados actualmente
para reducir los costos, ordenados de acuerdo a su importancia desde el
punto de vista del ahorro:
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INCENTIVOS GENÉRICOS. La sustitución por productos genéricos puede
ser obligatoria pero muchos directores son cautelosos a la hora de imponer
una práctica inflexible. Como la diferencia de precio entre los
medicamentos de marca y los medicamentos genéricos es tan grande, es
aconsejable emplear un incentivo para obtener una tasa de sustitución
voluntaria superior al 50%. El precio promedio de los medicamentos de
marca es de más de $35 por prescripción mientras que en el caso de los
medicamentos genéricos es inferior a $10 por prescripción. Si el plan
exige un copago más alto para los medicamentos de marca, es lógico
esperar una gran aceptación voluntaria del copago más bajo. Por ejemplo,
un copago del 50% del costo del componente en el caso de medicamentos de
marca y un copago del 20% en el caso de medicamentos genéricos le otorga
al comprador la posibilidad de elegir si desea pagar $17.50 ó $2.00. En
este caso, el patrocinador del beneficio ahorra $9.50 o más del 50% del
costo de marca. Este esquema puede ponerse en práctica cuando se emplea
un vademécum "abierto". |
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| Personas =
1.000.000 |
100% de marca |
50% de marca |
100% genérico |
| Costo del
medicamento de marca a $35 |
$227,500,000
100% |
$113,750,000
50% |
$0
0% |
| Costo del
medicamento genérico a $10 |
$0 |
$32,500,000
14% |
$65,000,000
28% |
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En la tabla anualizada
ilustrada, puede verse que una conversión total a medicamentos genéricos
puede reducir los costos en un 72%. Una conversión del 50% a medicamentos
genéricos tiene como resultado una reducción estimada en costos del 36%.
VADEMÉCUM CERRADO (EXCLUSIONES).
El vademécum es una lista de medicamentos agrupados según su
clasificación terapéutica que permite realizar una sustitución por un
medicamento terapéuticamente equivalente a partir de dicha lista. El
objetivo es emplear un medicamento de menor costo y reducir de este modo
los costos del patrocinador del beneficio. En esta lista pueden omitirse
las marcas más costosas. El plan puede exigir que la selección del
vademécum sea obligatoria (vademécum cerrado). En ese caso, el miembro/paciente
no puede elegir a menos que el administrador autorice una excepción. Esta
estrategia no es la más usada debido a que la falta de opciones es
obligatoria. El vademécum "abierto" no es una lista obligatoria
y se usa comúnmente para otorgar incentivos (para la compra de
medicamentos genéricos) o no otorgar incentivos (para la compra de
medicamentos de marca) para el medicamento seleccionado. El 100% de las
cifras correspondientes a los medicamentos genéricos utilizadas en la
tabla anterior se basan en un vademécum cerrado que excluye a todos los
medicamentos de marca.
DEDUCIBLES. Se trata de
una forma de compartir los costos que no es extensamente usada por los
administradores de beneficios. Es equivalente a establecer un copago del
100% (el miembro paga todo el costo) hasta que el paciente alcance una
cantidad acumulativa, mínima y designada. Si el deducible, generalmente
una cantidad anual, se selecciona correctamente el efecto en el costo
total es substancial. Los miembros que menos lo usan son los más
perjudicados por este método y por lo tanto, el mismo tiende a alejar del
plan al grupo más atractivo para el patrocinador.
El efecto de dos deducibles
distintos puede verse en dos escenarios. El primero es para una población
promedio que usa 7 prescripciones al año y el segundo es para una
población de mayor edad que usa un promedio de 15 prescripciones al año.
Las cifras calculadas son para una población de 1 millón de personas que
usan medicamentos de marca sin copago. El ahorro en el grupo normal que
usa un deducible de $100 y $200 respectivamente es del 61% y el 82%. Tal
como podría esperarse, en el grupo de mayor edad el efecto es menor y por
lo tanto, deberían elegirse deducibles más altos para obtener mayores
ahorros.
MÁXIMOS. En este método
se requiere un copago del 100% cuando la utilización de paciente totaliza
un monto máximo. Este máximo se puede aplicar anualmente o para toda la
vida y tiene el efecto más deseable de perjudicar a las personas con
índices de uso más altos. Además, limita la exposición total del
patrocinador del beneficio. Al igual que con los deducibles, no es
ampliamente utilizado por los administradores de beneficios.
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| Personas =
1.000.000 |
Sin máximo |
Máximo de $200 |
Máximo de $300 |
| 7 prescripciones/año,
marcas a $35 |
$245,000,000 100% |
$200,000,000 82% |
$245,000,000 100% |
| 15
prescripciones/año, marcas a $35 |
$525,000,000 100% |
$200,000,000 38% |
$450,000,000 86% |
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El efecto de dos montos máximos distintos para dos grupos distintos puede
verse en la tabla anterior. En este ejemplo no se utiliza ningún copago
pero el efecto en la reducción de costos queda ampliamente ilustrado.
Esta estrategia beneficia más a los grupos con alto índice de uso y
cuyos miembros tienen más de 50 años. Cuanto menor sea el monto máximo,
mayor será el efecto. El máximo anual de $200 para el grupo de mayor
edad sería probablemente difícil de vender si no contara con menores
precios debido a la menor cantidad de productos de marca. Una estrategia
que combine el máximo con el incentivo para usar medicamentos genéricos
sería probablemente un plan más aceptable para la población de más
edad ya que, el uso total de muy pocos miembros alcanzaría cualquiera de
los dos máximos ($200 ó $300) si se vendieran mayoritariamente
medicamentos genéricos.
REPETICIÓN DE LA
PRESCRIPCIÓN ANTES DE TIEMPO. Más que una estrategia, éste es un
mecanismo del control y se usa para prevenir un consumo de medicamentos
superior a la tasa designada de consumo "(dosis)" ordenada por
el médico. Se selecciona el suministro necesario para una cantidad
máxima y arbitraria de días y todo suministro adicional se realiza por
medio de la repetición de la prescripción. La cantidad máxima usada con
más frecuencia es treinta días. La detección del punto de venta no
repetirá la prescripción si el paciente la solicita antes de la
duración máxima establecida. El sistema de TeleCLAIM usa un parámetro
para permitir mayor flexibilidad en la exigencia de esta regla que permite
realizar una reducción de porcentaje en la duración máxima. El sistema
emplea también una varianza de la regla si se obtiene autorización para
hacer una excepción.
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| Personas =
1.000.000 |
Repetición de
la prescripción en un promedio de 30 días |
Repetición de
la prescripción en un promedio de 25 días |
Repetición de
la prescripción en un promedio de 20 días |
| 100% mant. a
$35/prescripción |
$420,000,000 100% |
$511,000,000 122% |
$639,000,000 152% |
| 50% mant. $35/prescripción |
$420,000,000 100% |
$466,000,000 111% |
$530,000,000 126% |
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Uno de los abusos más caros es generalmente el uso excesivo de
medicamentos, a menos que el sistema del punto de venta pueda detectar y
limitar el abuso de este tipo. Sin tales controles, la experiencia
demuestra que los pacientes tienden a aumentar su uso con terapias de
mantenimiento en vez de reducirlo. Las cifras de la tabla anterior dan una
buena idea de cuán costoso es este abuso cuando no es detectado por el
sistema del punto de venta. Algunos planes entregarán el medicamento
cuándo detecten tal abuso pero impondrán una multa para disuadir el
abusador. La mayoría de los administradores impide la entrega del
medicamento a menos que el paciente proporcione medios (una autorización
previa) que permitan al farmacéutico dejar de lado tal decisión. Estos
administradores; sin embargo, tendrán cierta consideración los primeros
días para atender las necesidades de los pacientes que no pueden repetir
la prescripción el último día del mes.
MEDICAMENTOS DE MANTENIMIENTO
POR CORREO. Los trastornos crónicos se tratan comúnmente con
medicamentos que pueden generar una repetición constante de
prescripciones. Muchas veces, es posible lograr importantes ahorros cuando
se distribuyen cantidades más grandes del medicamento para lograr que
duren más. Por ejemplo, un suministro para 90 días en vez de 30 días.
Esta estrategia permite ahorrar dinero en Estados Unidos ya que elimina
los múltiples honorarios que cobraría la farmacia por la entrega del
medicamento. A pesar de que dichos honorarios no se cobran en América del
Sur debido a que los medicamentos se entregan ya embalados en cajas, el
patrocinador puede ahorrar dinero si elimina la ganancia del farmacéutico.
Las empresas de envío por correo pueden ofrecer descuentos para los
envíos de medicamentos debido a los grandes volúmenes de compra y los
métodos mecanizados de preparar las prescripciones sin intervención del
farmacéutico pueden reducir los costos de personal. En estas
circunstancias, el costo del envío debe ser significativamente inferior
que el ahorro obtenido con los precios más bajos y el menor costo de mano
de obra. Esta es una excelente estrategia para una población de edad
avanzada que tienen más probabilidades de tener modelos de empleo más
altos y terapias con medicamentos para el tratamiento de enfermedades
crónicas.
OTROS CONTROLES. Los
administradores pueden emplear también otros controles. Uno de los
controles responsable de una reducción significativa en los gastos
excesivos es la detección de la terapia duplicada. En este caso, el
sistema verifica la finalidad terapéutica de un medicamento prescrito y
la compara con otros medicamentos utilizados por el paciente. Si detecta
dos medicamentos con idéntica capacidad terapéutica, no autoriza la
entrega del nuevo medicamento. El médico que recetó el nuevo medicamento
puede ser distinto al que recetó el medicamento original y probablemente
recetó ese medicamento con otra finalidad. En ese caso, ambos médicos
pueden colaborar y decidir usar otro medicamento más general para tratar
ambos problemas.
La revisión de la utilización
del medicamento analiza varios aspectos que dejados de lado, pueden
contribuir al abuso y al derroche. Por ejemplo, control de la dosis (niveles
altos/bajos), sexo y edad del paciente y correspondencia de los mismos con
el medicamento recetado y muchos otros controles. Estos aspectos originan
problemas pero los mismos no son importantes desde el punto de vista del
costo cuando se los compara con los problemas descritos anteriormente. Sin
embargo, vale la pena realizar la averiguación y tratar de detectarlos.
RESUMEN.
Sin sistemas en el punto de venta,
como sucede en América del Sur, todo programa de beneficios
farmacéuticos tiene la posibilidad de ahorrar hasta el 50% de sus costos.
Sabemos por experiencia que el fraude solamente puede originar un 20% más
de gastos. Los principales componentes de abuso y el derroche son
responsables de otro 10% a 20%. Estos tres problemas pueden eliminarse
fácilmente con los sistemas en el punto de venta.
Después de resolver estos
problemas, es posible lograr otras reducciones en los costos mediante el
empleo de estrategias que pueden ponerse fácilmente en práctica. Por
supuesto, el uso de medicamentos genéricos es la estrategia más
importante con respecto al ahorro. La mayoría de los planes de beneficios
usan incentivos o multas, en vez de prohibir el uso de medicamentos más
caros, para influir en la selección de medicamentos genéricos por parte
del paciente. Aún cuando se realizara una conversión del 10%, se
obtendrían grandes ahorros debido a la gran diferencia entre medicamentos
de marca y genéricos ($35 y $10 respectivamente).
Claramente el uso del vademécum
establece la base para excluir ciertos medicamentos y equipos que son
cuestionables como medios para curar la enfermedad y los trastornos. Tales
productos secundarios incluirían medicamentos de venta libre, para la
reducción del peso, para dejar de fumar, el control de la natalidad,
productos de belleza y muchos otros medicamentos con finalidades
semejantes.
El control de los límites
impuestos por los deducibles y los montos máximos es también una
estrategia y una herramientas que puede tener un efecto substancial en la
reducción de costos. Estos controles deben usarse con cautela debido al
efecto negativo que pueden tener en los pacientes con mayores necesidades.
Los vendedores saben cuán difícil es vender estás excelentes técnicas
de reducción de costos.
DP/Rx cree que es posible obtener
grandes ahorros cuándo se emplean sofisticadas e importantes herramientas
y técnicas que ya han probado ser eficaces en el mercado de Estados
Unidos.
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